Por qué esto y no una hoja de cálculo
Casi todo el mundo empieza el plano en una hoja de cálculo y casi todo el mundo lo abandona sobre la tercera versión. No es porque las hojas de cálculo sean difíciles: es que la dificultad real de un plano de mesas no es aritmética, sino el puñado de personas que no deben acabar en la misma mesa. Una hoja de cálculo no puede saberlo, así que cada reorganización implica volver a comprobar a mano las mismas parejas incómodas.
Ese es el problema concreto sobre el que está construida esta herramienta. Le dices qué parejas deben mantenerse separadas y a partir de ahí las trata como reglas estrictas. Todo lo demás —arrastrar y soltar, el contador de capacidad, la salida imprimible— existe para sostener esa única idea.
Cómo se tratan tus datos
Las herramientas funcionan por completo en tu navegador. Listas de invitados, listas de clase, distribuciones y reglas se guardan en el almacenamiento local de tu dispositivo y nunca se envían a un servidor. No hay sistema de cuentas porque no hay nada que asociar a una cuenta. Es una decisión deliberada: las listas de invitados y los nombres del alumnado son sensibles, y el lugar más seguro para ellos es un dispositivo que tú controlas.
La contrapartida práctica es que un plano creado en tu portátil no aparecerá en tu móvil, y borrar los datos del navegador lo elimina. Guarda un PDF cuando el plano esté listo: esa es tu copia duradera.
Cuánto cuesta
Las herramientas de este sitio son gratuitas, sin límite de plazas, sin marca de agua en los planos impresos y sin periodo de prueba. El sitio se sostiene con publicidad. Si más adelante se añade un plan de pago, las herramientas de planificación descritas en estas páginas seguirán siendo gratuitas.